1. Antes de firmar nada: estudia la zona
Puede parecer obvio, pero es lo que más se descuida. Mira bien qué academias funcionan cerca, qué estilos imparten, en qué franjas horarias y a qué precio cobran. Ahí está tu hueco: igual no hay nadie dando bachata para gente que empieza por la tarde. O las clases infantiles del sábado brillan por su ausencia. Un local barato en mitad de la nada, sin tu público cerca, te va a salir carísimo.
2. Elige la forma jurídica: autónomo o sociedad
Autónomo: lo más rápido. Lo más barato al principio. Te das de alta en la Seguridad Social (RETA) y en Hacienda. Los nuevos autónomos pueden acogerse a una tarifa reducida en la cuota durante el primer año; consulta la cuantía vigente porque cambia.
Sociedad limitada (SL): aquí separas tu patrimonio personal del de la academia, lo cual te protege. Desde 2022 se puede constituir con 1 € de capital, aunque luego la gestoría y la contabilidad te van a costar más cada mes.
Lo que vemos es que la mayoría arrancan como autónomo. Cuando la cosa crece y hay varios profesores, entonces dan el salto a SL.
3. Alta en Hacienda y epígrafe del IAE
El alta se hace con el modelo 036. Nada del otro mundo. El epígrafe más habitual para una academia es el 933.9 "Otras actividades de enseñanza". Si eres un profesor que da clases por su cuenta, sin estructura de empresa detrás, se suele usar el epígrafe profesional 826. Tu gestor te confirmará cuál encaja mejor en tu situación concreta.
4. El local: compatibilidad urbanística y licencia
Antes de firmar nada con el casero, pide en el ayuntamiento el certificado de compatibilidad urbanística. Te asegura que en ese local puedes abrir una academia. Sin ese papel, te la juegas.
Después necesitarás la licencia de apertura o actividad. En muchos municipios, y en Andalucía para buena parte de las actividades, basta con una declaración responsable. Si vas a hacer obras o el aforo es grande, te pedirán un proyecto técnico firmado.
Ten en cuenta la insonorización porque vas a poner música a tope. También el aforo, las salidas de emergencia y la accesibilidad. Los técnicos municipales revisan todo eso.
5. Seguro de responsabilidad civil
En una clase de baile alguien se puede torcer un tobillo. O caerse. El seguro de responsabilidad civil es imprescindible. Además, muchos ayuntamientos lo piden para darte la licencia, así que no es opcional.
6. La música: licencia de SGAE
Si pones música en tus clases, estás haciendo comunicación pública de obras con derechos de autor. La SGAE tiene una licencia específica para gimnasios y academias de baile que se solicita online. Es una cuota que se calcula según las características del local; puedes consultarla en su web.
7. Si das clases a menores
Todo el personal que trabaje con menores, profesores incluidos, debe tener el certificado negativo del Registro Central de Delincuentes Sexuales. Lo exige la Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor. Es gratuito. Se pide online. Y lo van a pedir.
8. Protección de datos y hojas de reclamaciones
Vas a guardar nombres, teléfonos, datos de pago. A veces de menores. Eso te obliga a cumplir el RGPD, sí o sí. Lo explicamos en nuestra guía de RGPD para academias de baile, donde va todo más detallado.
En Andalucía, y en otras comunidades, es obligatorio tener hojas de quejas y reclamaciones a disposición del público. Y el cartel que lo anuncia bien visible.
9. ¿Tus clases llevan IVA?
Depende de lo que enseñes y de cómo lo hagas exactamente. Lo explicamos en detalle en ¿Llevan IVA las clases de baile?, porque tiene su miga y no queremos liarte aquí.
10. ¿Cuánto cuesta abrir una academia de baile?
Depende muchísimo del local. Las guías del sector dan horquillas muy distintas: desde unos 5.000–20.000 € para una sala pequeña que ya está casi lista, hasta más de 40.000 € si hay que hacer obra seria. Suelo técnico, espejos grandes, insonorización profesional. Todo eso sube rápido.
Lo que nunca debe faltar es un fondo para aguantar 3–6 meses sin ingresos fijos. Los alumnos llegan poco a poco, no de golpe. Contar con ese colchón te salva.
11. Organízate desde el primer día
El error más común: empezar con una libreta y un grupo de WhatsApp. A los tres meses no sabes quién ha pagado, quién falta, cuántas clases quedan. Es un caos. Monta desde el principio un sistema para gestionar alumnos, clases, cuotas y asistencia. Admidance está pensado justo para eso, y puedes probarlo 30 días gratis sin compromiso.
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- ✓ Estudio de la zona y de la competencia
- ✓ Alta de autónomo o constitución de la SL
- ✓ Alta en Hacienda (modelo 036) con el epígrafe correcto
- ✓ Certificado de compatibilidad urbanística antes de firmar el local
- ✓ Licencia de apertura o declaración responsable
- ✓ Seguro de responsabilidad civil
- ✓ Licencia de SGAE para la música
- ✓ Certificados de delitos sexuales del personal (si hay menores)
- ✓ RGPD y hojas de reclamaciones
- ✓ Sistema de gestión de alumnos y cuotas
Esta guía es orientativa. Los requisitos cambian según el municipio y la comunidad autónoma: confírmalos siempre con tu ayuntamiento y tu gestor antes de moverte.